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lunes, 3 de septiembre de 2012

La historia de Elisa- Cap 10.

''Sittin' here wide awake, thinking about when I last saw you...''
Aquella canción no se borraba de mi mente. De alguna forma, Jake siempre conseguía que se me quedasen todas las canciones que me enseñaba. En concreto, esa era de Lawson. Me la enseñó un día cualquiera en el que me estaba enseñando algunas canciones que le gustaban. Y hablamos casi toda la tarde sobre música. Siempre he pensado que tiene un muy buen gusto en la música. También me enseñó una de mis canciones favoritas, Kiss me slowly, de Parachute. Preciosa, como muchas de las canciones de ellos.
Son las 5 de la madrugada. No consigo dormirme de ninguna forma. Nayara y Sara duermen como lirones. Manuel y mis padres también. Si escucho atentamente, se oyen los ronquidos de mi padre. Tengo una familia muy extraña. Pero les adoro. Mañana por la mañana se van las chicas. Y yo otra vez me quedaré sola. Qué rabia. Pero Jake siempre esta ahí. Desde el primer día. Bueno, y supongo que este verano también estarán sus amigos. Y aquel extraño, pero guapo personaje. Tristán. No sé porque ahora pienso en él.
En la cocina no hay nada de comer. Ni un miserable trozo de pizza. Y tengo hambre. Tal vez me haga algo, pero mi madre siempre me decía que es malo levantarse de madrugada y comer. Que elimina por completo la posibilidad de dormir otra vez. Pero tampoco es que fuese a dormir mucho más. No tenía sueño. 
Me senté en el sofá y reflexioné. ¿Comía, o no? Si yo fuese Sara, sin dudarlo sería la segunda opción. Según ella, odia comer. Y por esa razón está tan delgada. Si yo no comiese, ¡también sería el palillo que ella es! Pero creo que nunca podría no comer. Me encanta comer. Como a Nayara. Pero ella come más que yo. Aunque hace muchísimo ejercicio y eso lo iguala. Bueno, creo que iré a intentar dormir. 
Dos horas más tarde, sonó el riiiing de mi móvil. Lo cogí, aún dormida.
-¿Diga?- conseguí pronunciar, en voz baja.
-Vaya, ya veo que te he despertado. Lo siento, no era mi...
-No importa-le interrumpí.
-¿Has dormido bien?-me preguntó dulcemente.
-No mucho, me he despertado a las 5, pero me conseguí volver a dormir.
-Oh, vaya... Bueno... ¿Salís?
-Los lirones aún siguen durmiendo. 
-Me lo imaginaba, jajaja... Bueno, Elisa, si salís me llamas, ¿vale?
-Supongo que si que saldremos. Te llamaré cuando estas se despierten. Te quiero.
-Y yo, preciosa.
Sonreí y colgué. Y mantuve la sonrisa un buen rato. Aunque parezca que no, adoro cuando él me despierta.
Me levanté y fui al baño a lavarme la cara. De ahí fui a la cocina. Saqué un vaso y lo llené de leche. Hoy no me apetecía colacao. Lo puse en el microondas y giré la rosca hasta el minuto. Saqué las galletas mientras esperaba, y el azúcar. Sonó el pling, y cuidadosamente saqué mi vaso de leche. Le puse dos cucharadas de azúcar y abrí el paquete de galletas. Mojé unas cuantas galletas y cuando terminé, me dirigí hacia la habitación y sin pensarlo ni un segundo, me tiré encima de Nayara. Ella empezó a gritar y yo le tape la boca y me reí. Ella me pegó en el brazo. Sara también se había despertado del grito de Nayara. Nos miraba atenta y adormilada. Nayara me sonrío irónicamente y me aparto de encima suya. Puso cara de enfadada y me sacó la lengua. Yo fruncí el ceño y la abracé. Ella se echó a reír. Y me contagió la risa a mi también. Entonces mi madre abrió la puerta.
-¡Pero bueno chicas! ¿Que hacéis despiertas? 
-Mamá, ya son las 8 y media.
-Aun así, sabes que tu padre está cansado y que hacéis mucho ruido. Y Manuel también está dormido.
-Lo siento, mamá. No haremos más ruido.
-Anda, ahora ir a desayunar, bichos- y sonrió.
Después de eso fue a la cocina y preparó el desayuno para Nayara y para Sara. Yo ya le dije que había desayunado. Manuel se despertó y desayunó con Nayara y con Sara. Mamá volvió a la cama, pero antes nos dijo que no hiciésemos ruido, y que vigilásemos a Manuel. Cosa en la que Manuel no estaba muy de acuerdo, que el ya no era ningún niño pequeño al que hubiese que vigilar. También nos dijo que ahora no podríamos salir, ya que saldrían dentro de una horas y tendríamos que estar con Manuel. Manuel miró mal a mamá, pero ella no le tomó importancia y continuó hablando. Lo último que dijo fue que no tardarían en volver. Y fue a la habitación, supongo que para arreglarse y levantar a papá.






domingo, 29 de abril de 2012

La historia de Elisa- Cap 9.

*RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING RIIIIIIIIIIIIIIIIIIING RIIIIIIIIIIIIIIIIING*
-Haz callar a esa cosa Elisa...- dijo Nayara con voz de dormida, aún con la cabeza apoyada en la almohada y los ojos cerrados.
Le dí un golpe al móvil y se estampó contra el suelo. Seguía sonando, incesable. Impaciente por lograr despertarnos. Alargué la mano, pero no conseguí llegar al móvil que se había metido entre los colchones. Me levanté cuidadosamente, pero no servía de nada. Donde debía haber algo no había nada. Sacudí a Nayara para despertarla, giro su cabeza y abrió los ojos lentamente.
-¿Qué quieres ahora? ¡Dios! Como no hagas callar a ese cacharro lo tiro por la ventana. ¿Donde está Sara?
-No lo sé, por eso te he despertado. 
-Estará arreglándose... Siempre hace lo mismo. ¿Te acuerdas en el campamento? Nos llamaban a las 9, que ya es pronto. Y ella se levantaba a las 6 en punto para ducharse, arreglarse, maquillarse y no se qué más...
-Jajajaja, bueno ella es así. 
Por fin alcancé el teléfono, pulsé el botón de la derecha y le dí a Desactivar alarma. Desde el fondo del pasillo, cerca de la cocina, escuchamos un ruido. Nayara se levantó de golpe y yo corrí hacia la cocina. Allí estaba Sara, toda maquillada, vestida y arreglada, como ya suponíamos. Tenía en la mano izquierda un brick de leche y en la derecha, el vaso. 
-¿Qué demonios ha sido eso? ¡Vas a despertar a todo el vecindario! Empezando por mis padres, que ya se cabrearon bastante ayer...
-Ais, lo siento. ¡Es que es difícil ponerse leche sin destrozar mi obra de arte!
-¿Hablas de tus uñas?
-Sí, ¿te gustan?- soltó el brick en la encimera y el vaso de leche y me enseñó las dos manos- ¿A que son monas? Me he tenido que levantar a las 6 para que quedasen así de perfectas.
-Si, si. Muy bonitas. Ahora desayuna que yo ahora vengo. Seguro que Nayara se ha vuelto a dormir. Encima llegaremos tarde...
Me giré y fui hacia Nayara. Nayara asomó su cabeza por la rendija del cuarto de baño.
-Ni te molestes. Sé cuidarme sola eh. 
-Pensaba que te habías vuelto a dormir, buena chica.
-No me hables así, eh. No soy una niña pequeña. 
Me reí y le abracé. Ella se rió y continuó cepillándose el pelo. Entre en mi habitación y cogí la ropa que me pondría hoy. Vaqueros cortos, un pelín altos. Camiseta metida por dentro, color beige con letras negras, de manga corta. Me puse mis medias negras y las converse color beige. Hacía unos días un poco extraños conforme al tiempo. Hoy hacía menos frío que ayer, pero aún así hacía bastante frío. Cogí el bolso negro de adidas, el de puntitos y coloqué en él lo necesario. Llaves, dinero, toalla y bikini por si acaso y el móvil. Justo cuando iba a coger la chaqueta, de dentro del bolso sonó mi móvil. Lo cogí justo a tiempo para que no se escuchase fuerte. Era Jake.
-Tú, ¿Dónde os habéis metido?
-¿Y algo más simpático? 
-Lo sieeeeento, es que ya son casi las diez. Estamos aquí en el Xopo. Y me conozco tu super puntualidad. 
-Puede que la puntualidad no sea mi fuerte, pero no hace falta que te metas conmigo, mala persona.
-Veeeenga va, venir a las 10:30, que si no sé que te enfadarás conmigo por ser un pesado. Nosotros iremos a dar una vuelta y pasaremos por casa a cojer el bañador. Coger vosotras también el vuestro, y toallas. Tengo ganas de tirarme al agua. Pero venga, os esperaremos.
-Bueno, vale. Hace un poco de frío eh... pero bueno... prometo que estaremos en la playa a las 10:30, justo en el puesto de helados, ¿vale? Un beso cielo, te quiero.
-Yo más.
-Anda, no empecemos. 
-jajaja, Chau, no lleguéis tarde.
Iba a contestarle, pero colgó al pronunciar la última palabra. Cuando me propongo no llegar tarde, no llego tarde. Me puse la ropa y le pedí a Nayara que me hiciese una trenza. Cuando acabó se vistió ella y fuimos a desayunar. Sara estaba tumbada en el sofá con la blackberry en las manos. Reía cada dos por tres. Cogí dos vasos y dos cucharas del cajón. Mientras, Nayara abrió la nevera y sacó el brick de leche medio lleno. Me pasó el brick y llené los dos vasos hasta las rallas amarillas. Los metí en el microondas y saqué el colacao. Pling. Saqué los vasos del micro y le dí uno de ellos a Nayara. Removimos hasta que se disolvió el colacao. Luego bebimos lentamente mientras sucábamos unas galletas maría dentro del vaso. Cuando acabamos metimos todo en la pila y pasamos por el baño una vez más. Nos lavamos los dientes y sonreímos a nuestro reflejo. Luego nos miramos las dos y reímos a carcajadas. Sara nos dijo que llegaríamos tarde, así que salimos del baño y fuimos hacia la puerta. Sara esperaba impaciente en el marco de la puerta. 
-Venga, chicas.
-¡Ya vamos, pesada! 
Cerré la puerta de un portazo y bajamos las escaleras. Salimos del portal. Hacía más frío del que yo me pensaba y me puse la chaqueta. Nos dirigíamos a la playa cuando una bicicleta azul pasó por delante de nosotras y frenó.
-Hola, guapas. Estas no son horas de estar por la calle, eh. Señoritas como vosotras deberían estar durmiendo un ratito más, ¿no?
-O tal vez no- contesté- Nosotras somos muy madrugadoras. 
-Oh, vaya. Esa respuesta no me la esperaba. Soy Tristán. ¿Y vosotras, señoritas?
-Yo me llamo Lacasito. Ella- dije señalando a Nayara- se llama Pez Espada y ella, Chicle de fresa...- reí con un tono despectivo y pregunté- ¿Y a ti que te importan nuestros nombres?  Tampoco queríamos saber el tuyo.
-Bueno bueno, veo que os habéis levantado con el pié izquierdo, sobre todo tú, señorita Lacasito. Así que mejor me voy, hasta luego, nos veremos pronto.
-Pues yo espero que no...-dijo Nayara.
Nos reímos las tres mientras la bicicleta azul desparecía. Aquello resultó un tanto extraño. Seguimos nuestro camino hacia la playa y cuando llegamos nos dirigimos hacia el puesto de helados. Y ahí estaban sentados cuatro chicos, de espaldas, hablando entre ellos. Reconocí la cabezita castaña de Jake y les hice un gesto a las chicas para que se callasen. Me acerqué despacio y sin hacer ruido y le tapé los ojos.
-Sé que eres tú. 
-Jopé, siempre lo sabes. 
-Tengo muy conocidas tus manos. 
-Jajajaj, si, será eso...
Los otros tres chicos se habían acercado a Nayara y a Sara y les habían dado dos besos a cada una. Nos acercamos yo y Jake al grupo, cogidos de la mano. 
-Bueno, ¿Y qué vamos a hacer? - soltó Jason, mirándome.
-No lo sé.
-¿Bañarnos? Si no para qué hemos venido a la playa eh. Mira que sois... jajaja.-dijo Jake.
Pusimos todos las toallas en la arena, una al lado de otra. Estaba a punto de cojer el bikini con las chicas para ir al baño a cambiarnos cuando Jake me cogió en brazos.
-¡Suéltame Jake! -grité.
-No, no, no. Tu te vienes al agua conmigo. 
-Espera que me ponga el bikini, ¿no? ¡Tontorrón, que luego no tengo más ropa! 
Me soltó y me abrazó. Le devolví el abrazo y fui corriendo hacia donde estaban las chicas. Entramos en el baño mientras los chicos se ahogaban mutuamente.
-¡Qué brutos que son!- comentó Sara.
-Bueno, es lo suyo, son chicos- dijo Nayara riendo.
Cada una se cambió y metió la ropa en la bolsa, sacó el bikini, nos ayudamos entre las tres para atarnos el bikini y salimos. Íbamos hablando mientras nos acercábamos al agua. Entonces Jake salió del agua, chopado.
-Uau, está congelada. 
-No, si ya se te ve...
En eso, salió también Austin. Los dos amenazaban con choparnos. Entonces Jake me volvió a cojer. Yo pataleaba.
-¿Otra vez? ¡Ni se te ocurra meterme ahí de golpe, que está fría! 
-Es que esto ha quedado pendiente, lo siento princesa, ¡Al agua que vas!
Jake me cojió aún más fuerte y cuando ya estábamos lo suficientemente profundos, me soltó. Yo me abracé a él. Estaba helada realmente. Le pegué flojito. 
-¡Estás tonto!
Nayara y Sara estaban hablando con los chicos, y nosotros dos nos juntamos. Jake les hecho agua en la cara a sus amigos. Aún conmigo abrazada a él. Ellos se la devolvieron y me choparon toda la cara.
-¡A mi novia no le mojes, payaso! jajajaja- dijo Jake con un tono divertido.
Nayara se hecho a reír, junto con Sara, por la cara que se me había quedado. Mientras tanto, Jake me había soltado y había empezado una clara guerra de agua entre ellos.
-¿De que os reís tontas?
-¡De tu cara!-contestaron y rieron.
Les chopé a ellas también. Y nos acercamos a los chicos, chopándolos a ellos también. Entonces todos empezamos a choparnos mutuamente. Los chicos se ahogaban entre ellos otra vez. Nunca entenderé ese juego, al final se harán daño... Abracé a Jake mientras le echaba agua en la cara a Derek. Le dí un beso en la mejilla y me salí del agua. Me dirigía a las toallas cuando Nayara me sopló en la oreja y yo me empecé a reír. Ese era mi mayor punto débil. Nayara me abrazó y nos tumbamos en las toallas. Saqué de mi bolsa el móvil y puse música. Nayara sacó unos paquetes de patatas fritas y gritó a los chicos y a Sara que viniesen a comer. Jake se tumbó a mi lado y me besó. 
-¡Que estoy comiendo jopé! ¡Vete a jugar con los tontos estos!
-¡Eh, no nos llames tontos!- contestaron los tres chicos, defendiéndose. 
-¿Te has enfadado?- preguntó Jake.
-No, no me he enfadado, pero parecéis críos... 
-Jajajaja, vamos Lis, no seas así.
-Ais, venga, come y deja de hablar.
-jajajaja-rieron todos.
Cuando se terminaron las papas, nadie tenía ganas de ir otra vez al agua. Miré la hora. Las 4:15. Anuncié a las chicas la hora. Sara hablaba con Jason y reía continuamente. Los otros dos chicos escuchaban a Nayara mientras contaba alguna de sus tonterías.
-¿Ya es tan tarde? Madre mía, que rápido se pasa... - dijo Sara.
-Pues ya ves...- dijo Nayara apoyando a Sara.
-Bueno chicos, nosotras casi que nos tenemos que ir ya... Quedamos esta noche... Es que esta tarde no creo que nos dejen salir, que mi madre está cabreada aún... -dije con desgana.
-Vale, no pasa nada. Nosotros estaremos por aquí. Que se ha mudado un amigo hace poco. Y su gemela es la novia de este- dijo Jake señalando con la cabeza a Derek- ¿Quedamos a las nueve y media en el Xopo?
-Vale, creo que nos dejarán. De todas formas te llamo cuando lo sepa.- contesté.
Me despedí de Jake con un beso y un abrazo. Y de los otros tres con dos besos en la mejilla. Las chicas me imitaron y después de volver a despedirme de Jake, nos fuimos hacia casa. Cuando ya estábamos lejos, Nayara empezó a hablar.
-¡Qué pena!
-¿Qué pena el qué? - pregunté.
-Pues que Derek tiene novia... ¡Es el más mono!
-¡Qué va!- dijo Sara- Jason es el más guapo. Además es super simpático y tiene mucho gusto para la moda.
-Venga chicas, ¿no iréis a pelearos por eso? Son todos simpatiquísimos, además de guapos. 
-Bueno, bueno... Pero Derek sobre todo- dijo Nayara.
Sara frunció el ceño y yo les rogué que dejasen el tema. Llegamos a casa y abrí la puerta del portal. Entramos y subimos las escaleras mientras hablábamos. Abrí la puerta de casa y entramos las tres. Fuimos directas a el cuarto y dejamos  las cosas encima de la cama. Nos quitamos los zapatos y nos pusimos los de andar por casa. Nos sentamos en el sofá del salón y encendimos la televisión. Manuel salió de su cuarto y me dio un beso en la mejilla.
-Hola, pequeño. 
-Hola, Lissi.
-¿Como has dormido hoy?
-¡Muy bien! ¡Roy se ha acurrucado en mis pies y me los ha calentado por la noche!
-Jajajaja. ¡Qué bien!
-Sí, ¡Es un gatito muy bueno!
-Sin duda alguna. Olle, ¿Dónde están papá y mamá?
-Se fueron hace nada a comprar. Dijeron que volverían en una hora o así. 
-Oh, vale. Has comido ya, ¿no?
-¡Hace un montón!
Roy asomó las orejas por debajo del sofá y nos echamos a reír los cuatro. Lo cogí y lo puse encima de mis piernas. El pequeño gatito cerró los ojos y se dejó acariciar. Después de un rato viendo la televisión todos juntos, llegaron mamá y papá y les ayudamos a descargar la compra del coche y subirla. Cuando terminamos, subimos otra vez y pasamos el tiempo riendo y contándonos cosas en mi cuarto. Había pasado la mitad del día. Ya eran las 8 y nosotras ya estábamos arreglándonos. Mamá nos llamó para cenar. Cenamos pizza y volvimos al baño a tarminar de lavarnos los dientes y arreglarnos. Era ya la hora. Cogí las llaves y me las metí en el bolsillo. Hice lo mismo con el móvil y llamé a las chicas. Nos despedimos de mis padres y de Manuel y bajamos al portal. Nos dirijíamos hacia el Xopo cuando me acordé de que se me había olvidado llamar a Jake. Bueno da igual, supongo que el ya sabría que iríamos. Llegamos al Xopo. Eran las 9:25. Llegábamos 5 minutos antes. Nos sentamos en la fuente a esperar y llegaron los chicos con algunos acompañantes nuevos. Eran un chico y una chica. De lejos no se les veía bien, pero me sonaba la cara del chico de algo. Aunque no recuerdo de qué. Cuando estaban cerca nuestra, Nayara me dijo que le sonaba la cara del chico. 
-Hey, chicas.- dijo Austin. 
Jake se acercó a mi y me besó. Todos los demás se saludaron entre ellos. 
-Estos son los gemelos. Se acaban de mudar aquí. Se llaman Tristán y Thelia. Ella es la novia de Derek - dijo Jake.
Derek sonrió y Thelia le agarró fuerte de la mano. Cuando dijo el nombre del chico, me acordé de él. 
-¡El de la bicicleta azul!
Entonces las chicas se acordaron también y se echáron a reír. 
-En realidad, es una bmx... pero sí, es una bicicleta. Por cierto, yo aún no sé vuestros nombres.
-Yo soy Elisa, y ellas dos, Sara y Nayara. 
-¿Os conocéis?- preguntó Jake extrañado.
-En realidad sí, Jeiki. Nos los encontramos cuando íbamos a la playa esta mañana. 
Yo y las chicas recordamos las cosas que le dijimos y nos echámos a reir. 
Jake me abrazó fuerte y me dió un beso en la frente. 
-Vaya, ¿Así que la chica esta tan antipática es tu novia, tío?
-No es nada antipática-dijo Jake mirándole mal. 
Le abrazé fuerte y reí. Discutimos sobre a donde iríamos y al final nos decidimos por La Vieja Colina. Estubimos allí todo el rato, mirando la luna, las estrellas y el mar. Era todo precioso. Habían traido comida, pero nosotras ya habíamos cenado. Cuando nos dimos cuenta ya eran casi las 11. Mi madre siempre quiere que llegue sobre esa hora. Nos despedimos de todos y cojí a las chicas del brazo. No quería volver a quedarme sin salir, que mañana era ya el último día. Llegamos justo a tiempo. Entramos a casa riendo aún por lo de aquel chico de la bicicleta azul, Tristán. 
Mi madre nos mandó a la cama y nos dijo que ella también se iba a dormir ya. Dijo que no hiciésemos ruído, que Manuel ya estaba acostado. Las chicas fueron a ponerse el pijama. Yo entré a mi cuarto, me puse el pijama y fuí al cuarto de Manuel. Le dí un beso en la mejilla y susurré un 'Buenas noches' dulcemente. Cerré cautelosamente la puerta y fuí al baño a lavarme los dientes. Allí estaban las chicas lavándose también los dientes y Sara, quitándose lo que le quedaba de maquillaje. Fuimos hacia nuestro cuarto y nos tumbamos en el colchón. Hablamos un rato más y las chicas se durmieron. Yo no conseguía dormirme. Aquel chico, Tristan, tenía algo misterioso... Además, no era feo. Claro que yo quiero a Jake, le amo. Y como él, no hay ninguno. Me giré y apoyé la cabeza en la almohada. Cerré los ojos y al poco rato, me dormí.







sábado, 31 de marzo de 2012

La historia de Elisa- Cap 8.

Ya habían pasado cosa así de dos días o tres desde que estuve a punto de perder a Jake. Ahora ya es todo normal. Mi padre ha ido a casa para limpiar un poco y comprobar que estaba todo bien, y aparte a por Nayara y a por Sara, que pasarían tres días aquí con nosotros. Otra de las novedades es que Manuel ya casi no habla con Fran, o por lo menos desde que tenemos a Roy. Roy es un gato callejero. Nos lo encontramos ayer en la calle, abandonado. Tiene apenas dos meses y es anaranjado con rayas marrones. Es precioso. Entre Manuel y yo lo estamos cuidando bien... A pesar de lo mucho que nos costó convencer a mamá... Jake y yo solemos quedar todas las mañanas. Damos un paseo por la playa y nos bañamos, tomamos algo en la Heladería del Xopo y vamos un rato a la Vieja Colina a recordar el día en el que nos dimos nuestro primer beso. A pesar de que tampoco hace mucho de eso. Cosa así de un mes, o ni llega aún.
Hoy no hay plan. Estoy esperando a que lleguen Nayara y Sara, son las 4 y llegarán dentro de nada. A las 5 he quedado con Jake, ha dicho que traería a unos amigos de Yotx. Yotx es el pueblo en el que nació Jake, donde ahora viven sus abuelos y donde él va ahora al instituto. Y digo ahora porque ya no va a ir más al nuestro, su madre decidió cambiarle de instituto. Está cerca de aquí, a una media hora. Jake me dijo que cuando son vacaciones y fines de semana él vive aquí. Y cuando tiene que ir al instituto va a casa de sus abuelos y duerme allí.
Tengo muchas ganas de que vengan Nayara y Sara. La hecho mucho de menos... ¡Y les tengo que contar todo lo que ha pasado! Se enteraron de que estuve en el hospital por sus madres. Pero ni si quiera me pudieron llamar ya que mi madre me castigó sin móvil. También tengo ganas de conocer a los amigos de Jake, los de Yotx. Dice Jake que me caerán bien seguro. No le he dicho que vienen Nayara y Sara, es una sorpresa.
Ya son casi las 4:15... ¿Dónde estarán Nayara y Sara? Ya deben de estar casi subiendo, o eso espero. De repente escuché el sonido de las llaves de la puerta y me lancé rápidamente a abrir la puerta de mi cuarto y llegar al salón. Y allí estaban Nayara y Sara. Sara iba cargada de maletas, ¡Llevaba por lo menos tres! y Nayara iba con una negra con puntitos azules. Las abracé de golpe a las dos y ellas me devolvieron el abrazo. Les enseñé mi habitación y les dije donde dormirían. Iban a dormir en el cuarto que hay al fondo del pasillo. Se supone que es el cuarto de invitados, pero nadie suele entrar ahí. Lo más seguro que acabe durmiendo en su habitación yo también... Nayara y Sara son muy diferentes, pero a pesar de todo nos llevamos muy bien las 3. Nayara es la típica chica simpática y muy deportista. Es guapa y súper inteligente. Tiene el pelo castaño claro, completamente liso. Suele llevar vaqueros y camisetas con muchos colores. Y le encantan las converse, como a mí. Sara es algo especial... Sus padres están divorciados y su madre siempre le compra un montón de ropa y cosas caras. Y su padre más de lo mismo. Dice ella que se pelean para que ella elija a uno. Tiene un montón de cosas chulas y tiene por lo menos 5 casas, la de su padre, la de su madre, la de la playa de su padre, la de Los Ángeles y la de Alemania. Sara casi siempre va de rosa y suele llevar cosas brillantes. Es rubia de ojos azules y tiene el pelo muy rizado y más o menos por los hombros. Es guapísima y simpática, pero un poco egocéntrica...
Son mis mejores amigas desde primaria. Bueno, primero conocí a Nayara y éramos las mejores amigas del mundo mundial, y aún lo seguimos siendo. Por eso a Nayara le cuento más cosas y estoy más con ella. 
Fuimos las tres al ''cuarto de invitados'' y nos sentamos a hablar. Ellas me contaron todas las novedades y yo también. Pero cuando miré el reloj ya eran las 4:45, y enseguida nos arreglamos. No les conté nada, simplemente les dije que iríamos a dar una vuelta. Cuando nos terminamos de arreglar le dije a mi madre que íbamos a pasear un poco y a que les enseñase el pueblo y que volveríamos a la hora de siempre para cenar, a las 9. Cogí las llaves, cerré la puerta y bajamos las escaleras. Salimos del portal. Había quedado con Jake a las 5 en el parque del Xopo, justo en la fuente. Ya eran menos 5 y casi habíamos llegado. Mientras íbamos hablando sobre el ex-novio de Sara, el italiano, que habían cortado hace poco. Llegamos a la fuente y ahí estaba Jake y otros tres chicos más. En cuanto lo vi me miró con esa carita que él tiene y que solo él consigue poner para que me derrita. Le mire y les dije a las chicas:
-Mira ahí están.
- ¿Ahí están quienes? ¿Conoces a esos chicos?- dijo Sara extrañada.
-Eso eso, ¿los conoces?- Añadió Nayara.
Y entonces llegamos. Jake me abrazó y yo le besé. Me preguntó al oido que quienes eran las chicas esas y yo, le pregunté lo mismo pero de sus amigos, aunque lo sabía perfectamente. Nos reímos los dos y le presenté a él y a sus amigos a las chicas.
-Jake, estas son Sara y Nayara. ¿Te acuerdas de ellas? ¡Son del instituto!
-Ahhhhhhh, vale, ya me acuerdo, por lo menos de Nayara. Vino a hablar conmigo el día de la reunión.
-Es verdad, ¡ya me acuerdo de él!- dijo Nayara.
-Bueno, pero yo aún no he presentado a estos, jajaja. Este es Jason y esos dos de ahí son Derek y Austin. Chicos, ¡venir!
-Encantadas- dijimos Nayara, yo y Sara.
Los chicos eran todos bastante monos. Como Jake, jiji. El que se llamaba Jason era castaño oscuro con los ojos verdes. Tenía el pelo con un tupé, iba con una camiseta verde y unos vaqueros y llevaba un skate en la mano. Otro que se llamaba Derek tenía el pelo muy parecido a Jake, pero más bien rubio,  y lo él lo tenía más liso y más cortito. Y además tenía los ojos castaños muy oscuros, más tirando a negro. Derek iba vestido de azul claro y con un pantalón pirata a rayas. El último, llamado Austin era uno de los más monos, exceptuando a mi Jeiki, claro está. Era castaño claro con los ojos azules a rayas. Solo los ojos de él te dejaban plasmada. Llevaba una camiseta roja y unos pantalones vaqueros.
Jake, mientras yo inspeccionaba a sus amigos y él a las mías, dijo de ir a la heladería a por unos helados todos juntos, y luego ir a dar una vuelta por la vieja colina o por el parque ese que está lleno de pinos y que tiene una pista de skate enorme. Lo de ir a la heladería fue como un deja-vú para mi...  Todos aceptamos y al llegar a la heladería pedimos unos helados. Yo, como siempre, ya más que nada por costumbre, pedí dos. Uno de cookies y de vainilla y otro de fresa y de dulce de leche. Al principio Jake me miró raro, pero cuando le dí su helado me besó en la frente y se rió. Nos sentamos en una mesa enorme que preparó el dependiente para nosotros. Nunca me acuerdo de su nombre, creo que se llamaba Fabricio, o algo así. Yo me senté al lado de Jake y de Nayara. Todos empezamos a hablar y a preguntarnos cosas mutuamente. Eran los tres súper simpáticos.
Cuando casi todos (Menos yo, que siempre tardo un montón) se habían acabado el helado fuimos al parque ese. Nos sentamos en el césped, que olía a recién cortado y los chicos empezaron a ''hacer mortales y entrenar'', como ellos dicen. Excepto Jason y Derek que querían ir a la pista de skate. Al final fuimos a la pista y ahí nos entretuvimos un buen rato mirando como Jason hacía un montón de cosas flipantes con el skate. Cuando miré el reloj ya casi eran las 9 y nos tuvimos que despedir muy rápido. Los chicos nos acompañaron hasta el portal de mi casa y se despidieron. Jake me besó y me dijo que me quería una vez más al oído. Yo le contesté que yo más y nos fuimos. Mientras subía las escaleras volví a mirar el reloj. Las 9:20. Esta noche nos quedamos sin salir, estoy segura. Y efectivamente, nada más abrí la puerta ahí estaba mi madre esperando en el sillón, cabreada. Empezó a decirme que habían cenado sin nosotras y que se había enfriado la cena y un montón de cosas más, teniendo en cuenta que todo eso lo dijo gritando... Acabó diciendo que cenáramos con tranquilidad, ya que esta noche no saldríamos. Mierda... Seguro que ya no se podía hacer nada... Menos mal que convencimos a la madre de Nayara para quedarse tres días. Así teníamos mañana por la noche para salir, que por la noche la playa está preciosa. Cenamos espaguettis y de postre tarta de limón. Luego nos fuimos al cuarto y nos pusimos el pijama. Ya eran las 10:45. Mi padre puso el colchón de mi cama en medio de los otros dos colchones de Nayara y Sara para que pudiésemos dormir juntas las tres. Nos lavamos los dientes y nos sentamos en la cama a hablar. Se nos pasó el tiempo, pero entonces, sobre las doce, la ventana hizo un ruido raro, como si alguien le hubiese tirado algo. Y nos asustamos las tres, nadie se quería asomar. Entonces reconocí la voz de Jake, y la de Austin. Y de fondo se oía a Derek y a Jason.
-Eh, vosotras, venga, abrid, sabemos que estáis ahí.
Nos asomamos las tres a la ventana y estuvimos hablando con ellos y haciendo tonterías hasta la una y media más o menos. Que llamó la madre de Jake a su móvil diciéndole que volvieran ya a casa. Nos despedimos de ellos y nos tumbamos cada una en su cama, o más bien cada una en su colchón. Hablamos un poquito más pero nos entró sueño y decidimos dormirnos ya. Puse la alarma del móvil a las 10, como siempre. Así quedaríamos por la mañana y comeríamos en la playa. Bueno, ya llamaré a Jake mañana y le contaré el plan. Seguro que dice que sí. Ahora es mejor que me duerma ya, que las otras dos ya están fritas.



jueves, 5 de enero de 2012

Holaaaaaaaaaaaaaaa, traigo un notición... Empezando el 2012, ya he cumplido mi sueño desde los 9 añitos, sabeis cuál era? ESTE!

Me ha costado mucho tiempo sin gastar ni un euro en nada jiji, (Para ser exactos, 11 meses y 14 días) pero ha merecido la pena, no?
Ahora vivo para esto, me levanto por la mañana pensando que clase de fotos voy a hacer durante el día, y no hago más que pensar en que complementos le hacen falta, más filtros, el parasol, el difusor de flash, el disparador automático... La funda y la tarjeta ya las tengo, pero hay taaaaaaaaaantas cosas!
Bueno, aprovecho para desearos un feliz 2012 atrasado, y que os traigan muchos regalitos los reyes eh! jiji
Ah, casi se me olvida, Miss también quiere felicitaros el año, me ha pedido que os diga que está harta de verme con una cosa negra en el ojo y de que no pare de hacer click, click, click... jajajaj, un besazo para todos desde aquí (L)

domingo, 20 de noviembre de 2011

La historia de Elisa- Cap 7.

'' Nunca quise entrar, en otro corazón, que no fuese el tuyo, nunca quise sentir, cerca a otra persona, que no fueras tú... ''
No fué dificil despertarme con esa canción retumbando en mis oídos, era nuestra cancion, de Jake y mía, aunque siempre me enseñaba canciones nuevas, esa era la que más me gustaba, la que más me recordaba a él. Eran las 7 en punto de la mañana. Tenía sueño, cada dos minutos un bostezo aparecía en mi boca. Me levanté y fuí arrastrándo mis pies hasta el armario, no tenía ganas de andar, pero sabía que debía hacerlo, por Jake, por culpa de mi madre y por nosotros dos.
Cojí una sudadera cualquiera y unos vaqueros, los calcetines y los zapatos los tenía en el salón. Procuré no hacer mucho ruido arreglándome, ya que nadie debía de saber que me iva, volvería pronto, en cuanto fuese a casa de Jake y hablase con él, cojí 10 euros, por si acaso, el móvil, las llaves... ya está. Fuí al salón andando de puntillas y me puse los calcetines y los zapatos. Una última mirada en el espejo del salón, correjí un poco mi flequillo y me froté los labios para terminar. Abrí la puerta lentamente, salí y cerré lo más silenciosamente posible. Lo más difícil ya estaba, ahora tocaba ir a casa de Jake. Vivía enfrente del parque del chopo, en un chalet gris azulado, con las ventanas blancas, de aspecto antiguo, y un enorme jardín con gnomos de juguete.
Bajé las escaleras de la finca, porque el ascensor tardaba más de 1 minuto en subir y bajar, y me faltaba tiempo. Baje rápidamente, creo que demasiado. Resbalé y caí, escuché como retumbó toda la barandilla por el impacto de mi cuerpo, y luego como caía en el suelo, me dí en el brazo, me dolía, pero me levanté y seguí bajando las escaleras, más despacio, pero sin perder el tiempo. Ya estaba en el último piso, salí hacia el pasillo que llevaba a la puerta principal, habían unos grandes espejos en los que me reflejé y ví como mi sudadera tenía un trozito manchado de sangre en el brazo, pero me daba igual, abrí la puerta y salí.
Recorrí las calles de casi todo el pueblo, pasé por la playa, por la heladería y por último, por el parque del chopo. Estaba enfrente de su casa, aunque las persianas estaban bajadas... Llamé primero a la vecina, ya que con sus padres no me llevaba muy bien, segun ellos su hijo empezó a contestarles mal cuando empezamos a salir.
'Piip, piip, piip' Sonó el timbre unas 5 veces.
-¿Sí? ¿Quien es?
+Hola, soy Elisa, Tere, ¿Sabes si Jake está en casa?
-¡Pequeñaaa! ¡Cuanto tiempo! ¿Como estás?
+Muy bien, ¿y tú?
- Pues igual cielito! ais, ¡me alegro mucho cada vez que vienes! Por cierto, que me han dicho las vecinas que la madre de Jake le está buscando, que lleva sin aparecer por casa desde anoche.
+¿QUÉ
? No puede ser... ¿y si le ha pasado algo?
-Pues su madre te hecha todas las culpas a tí, aunque sabe que habeis cortado y por eso no te ha llamado, ni a tí ni a tu madre, porque supone que su hijo no estaría contigo.
+La que tiene la culpa es mi madre.. bff, no sé que voy a hacer...
-Uis, ¿Y eso? Tranquilizate chiquitita, seguro que está bien, ¿Por qué no vas a dar una vuelta por el parque o por la playa? Jake va mucho por ahí...
+Bff, ya te contaré... Sí, mejor voy a buscarle que ya son las 7:30 y tengo que llegar a casa antes de que se despierten mis padres... Adios Tere, ¡muchas gracias por todo!
-Hasta pronto pequeña, ven las veces que quieras que estaré aqui. ¡Ten cuidado!
Tere era una de mis mejores amigas, a pesar de que me llevaba varios años y de que era como una segunda madre para mí. Era una chica de 30 y pico años que vivía sola con sus dos gatos, sabía mucho sobre temas del amor, y conocía perfectamente a Jake desde que nació, ya que fué varias veces su niñera... Bueno, ahora hay que centrarse en Jake, ¿Donde estará? Bff, no tengo ni idea... me conozco poco este sitio, a pesar de que llevo ya bastante tiempo aquí, y aún tengo miedo de los demás, ¿Y si aún piensan en hacerme daño? Recuerdo que anoche tenía varias llamadas perdidas de Ezequiel, ese gilipollas... él, sus amigitos y sus estúpidos celos tienen la culpa de todo esto... Voy a ir a la playa, es posible que esté ahí, aunque no estoy segura. Caminé y caminé, pasando otra vez por el parque, por el banco en el que rompí a llantos aquel día, por la colina, y llegué, pero ahí no había nadie, tan solo un viejecito con su nietecito, paseando mientras el pequeño recoje conchas... Por un momento me gustaría ser uno de los dos, el niño... porque no tiene preocupaciones, tan solo encontrar la concha más bonita para dársela a su mamá. Y el viejecito... que tan solo tiene que ocuparse de que al pequeño no le pase nada, porque el ya ha vivido toda su vida, y tiene más experiencia que cualquiera. Pero no, no puede ser, al fin y al cabo mi vida no es tan mala... Aunque sería mejor si solo estubiésemos yo y Jake... Ni mi madre, ni Ezequiel, ni nadie más... Fuera problemas, fuera preocupaciones... Bueno, a lo que vamos ¿¡DONDE ESTARÁ ESTE CHIQUILLO!? ... Estube un buen rato buscando posibles lugares, pasé por todos los sitios donde creía que pudiese estar, en la heladería, la tienda de cómics, la casa de sus tíos... Nada, no está... Ya no se me ocurre nada, y ya son casi las 8, mis padres se suelen levantar a las 9- 9:30... Así que me queda poco tiempo. Espera un momento... y si... ¡EL ACANTILADO! Seguro que está ahi... Ahí fué donde nos besamos por primera vez, donde me dijo que me quería, donde sentí por primera vez algo muy fuerte hacia él... Fuí hasta ahí y baje las escaleras que poca gente conocía hasta llegar a ese pequeño trozito de playa y todo lo demás hermosas rocas con diferentes formas. Y ahí estaba él, mi pequeño Jeiki.. Tenía ganas de verle, de contarle que todo esto tan solo había sido una equivocación, por culpa de mi madre. Hechaba de menos esa carita de angelito, esos ojitos azules verdosos y ese precioso pelo castaño que se va haciendo claro conforme va llegando a las puntas. Él es perfecto tal y como es. Llevaba una sudadera roja, unos vaqueros hasta las rodillas y unas deportivas blancas con rayas rojas, él es de los que nunca tienen frío... jajaja. Me acerqué sigilosamente hasta él, llevaba el ipod en la mano y los auriculares, y miraba una y otra vez hacia el mar, que estaba agitado. Me acerqué lentamente a la roca, subí y me senté detrás de él, le quité un auricular y le dije eso que llevaba desde ayer queriendo decirle:
+Te quiero...
-¿Elisa? ¿Que haces aquí? Vete porfavor, no quiero más mentiras... Vete...
Tenía los ojos rojos, debía de haber pasado un buen rato llorando... y estaba apunto de caerle otra lágrima más. Se giró e intentó bajar de la roca, irse. Pero se lo impedí.
+Jake, no te vayas, porfavor, escúchame...
-No, elisa, no. Para que voy a escucharte, si tan solo me has mentido...
+No Jake, confía en mí, ¡Todo esto es cosa de mi madre! Ella cojió el telefono y te dijo que te odiaba... ¡Pero se lo inventó todo Jake! ¿Aún no te has dado cuenta de que sin tí me cuesta respirar, de que te necesito por encima de todo, de que haría cualquier cosa por tí y de que nunca jamás te haría daño?
-Pero...
+¡Nada de peros Jake! Te quiero...
Me acerqué lentamente y le besé, tal y como el primer día... En el mismo lugar, con las mismas o parecidas sensaciones.
-Yo también te quiero Lis, lo siento por no haberte querido escuchar...
+No pasa nada, yo también me equivoqué, pero ya está todo solucionado, no te preocupes.
-A partir de ahora confiaré más en tí, te lo prometo...
+No te preocupes, Jeiki... 
Y nos tumbamos en la roca, abrazados, como antes.
+Pff, ¿qué hora es?- miro el reloj, las 9- ¿LAS 9? ¡ME TENGO QUE IR PERO YA! se me pasa todo volando contigo...
-Te acerco yo, que he traido la bmx.
+Vale.
Y fuimos cogidos de la mano hasta donde estaba su bici, que estaba atada con un candado grisáceo. Subió él primero y luego subí yo en los palos esos que no me acuerdo como se llaman, pero que si estás un rato, te duelen las plantas de los pies. En cuanto cojimos un poco de velocidad el aire arrasaba con mi cara y con mi pelo, despeinándomelo por completo, pero me daba igual, me encantaba la sensación de velocidad, hicimos un giro muy brusco ya que un autobús se nos coló en una esquina y casi nos caemos, pero Jake supo controlarlo y yo me agarré muy fuerte a él, dejándole incluso unas marcas de mis uñas...
Ya habíamos llegado. Me despedí con un beso rápido de Jake por si mis padres ya estaban despiertos y corrí a la entrada, una última miradita a mi niño favorito y subí las escaleras corriendo. Saqué de mi bolsillo las llaves de casa y abrí la puerta despacito, muy despacito. No había señales de vida, entré al cuerto de mis padres y estaban durmiendo, ni se habían enterado de que me había ido, una extraña sensación recorrió mi cuerpo, alguien estaba detras mía.
-¿Que haces despierta teta? - dijo Manuel frotándose los ojitos- ¿y porque estás vestida?
+Oh por nada por nada, anda, vamos a dormir un ratito más, que seguro que tienes más sueño.
-Vale.
Lo cogí de la mano y lo acosté en su cama, le dí a su buzz y lo abrazó. Cerre la puerta de su cuarto despacito y me fuí al mío, cerré la puerta tambien y me puse el pijama. Era como volver a empezar un día que para mí ya había pasado.




martes, 25 de octubre de 2011

La historia de Elisa- Cap 6.

Joder, qué frio. Me levanté y fuí a bajar el aire. Mucho mejor. El día ya había sido bastante movidito... Entre que el telefono tiene más de 55 llamadas perdidas de Jake, que los padres de Nicole han llamado de todo a los míos y que no se sabe nada de Eduardo y de Ezequiel... Y encima mis padres me han castigado, si, como lo oís, castigada. Según ellos, hasta que cumpla los 25, pero siempre consigo escabullirme de mis castigos... ¿Como voy a estar 17 años sin ver a mi Jeiki? Imposible. Ya le hecho de menos. He pensado en quedar esta noche con él... aunque claro, hace unas horas he estado a punto de morir y a mis padres no creo que les haga mucha ilusión... Pero desde que mis padres entraron al hospital, asustados, con mi hermano en brazos y llorando, no he vuelto a saber nada más de Jake. Lo último de lo que me acuerdo es de aquel hombre alto, gordito, con bata blanca y un estetoscopio que estaba cada 3 segundos en mi pecho, agobiante la verdad. Dijo que no tenía nada, solo el golpe y una leve contusión que en un par de días desaparecería, aunque si me toco la frente, me duele. Miro el reloj. Las 11... Demasiado tarde, ya no puedo salir... Esta noche no le veré. Siempre quedamos sobre las 9:30-10. Asique ya me puedo despedir de 2 horitas con él... ¡Con la de cosas que tengo que contarle! Hace un rato que mi móvil a parado de sonar... ¿Se habrá rendido? No creo, él no es así, voy a ver las perdidas que tengo... Habeer... Mmm.. 5 llamadas perdidas de Mamá, 22 de Jake, 15 de Ezequiel y diez de Nayara.. Un momento.. ¿Ezequiel? ¡Pero que hace ese gilipollas llamándome! Pff... No lo entiendo, y no lo quiero averiguar, no sé lo que serían capaz de hacerme, ya me espero de todo... Y de repente, suenan unos tocs en la puerta...
- ¡Elisa, elisa, elisa!
- ¡Chiquitín! ¿Qué pasa?
 -Nada, que venía a ver como estabas.
- Pues bien, aunque aún me duele la cabeza un poco...
-Ah, acaba de llamar tu novio, y mami ha dicho que no estabas y que ya no le querías y que te dejase empaz, que estaba arruinando tu vida, o algo así.
- ¿QUÉ?
-Es lo que he oído...
- ¿ENSERIO? ¡Pero como se atreve! Joder... ¡Ahora se va a pensar que es verdad!
-Elisa... yo que tú no bajaría...
- ¿PORQUÉ?
-Porque ya sube ella... ¡Yo me voy que esto tiene mala pintaaa!
-Adios, enano.
Cierro la puerta con fuerza nada más se vá Manuel y me tiró a la cama... Escucho como mi madre sube, feliz. Se vé que a ella le produce satisfacción joderme... Sabe lo que ha hecho...
'Toc, toc'
-Cielitoo, soy mami, ¿Como vá esa moradura?
- ¡LARGO! No quiero verte más ¡vete porfavor!
-¡Pero bueno! ¿¡Y a ti que te pasa!? Hago de todo por tí y mira como me lo pagas...
- ¡DIOS! ¿Tu te escuchas? Le acabas de decir al chico que más me importa en este mundo que le odio, y él puede que se lo crea y te importa una mierda, te importan una mierda los sentimientos de tu hija, ¿no? Mamá, que ni si quiera sé si llamarte así... ¡ÉL ES BUENO PARA MÍ! Si no fuese por él estaría muerta, ¿no te enteras? ¡VETE PORFAVOR!
Solo ví que se levantaba y se iba... Yo estaba llorando, cabreada, cabreadísima más bien... Cerro la puerta despacito y se fué... Y yo estaba llorando, mucho. Un rato después... Un mensaje, Jake.
''¿Que pasa? No lo entiendo Elisa... ¿No me quieres? No te vayas por favor... Me prometiste que estarías conmigo... Que nunca nos separaríamos... ¿Porque me has mentido?... Aunque me duela no te olvidaré nunca... Todo se ha acabado así... ¿tan pronto?... No me esperaba esto... Bueno, quiero lo mejor para tí... Supongo que esto es una despedida... te quiero pequeña. ''
Enseguida empiezo a llorar, como una loca. Siempre por culpa de mi madre pasa algo malo... Cojo el móvil lo más rapido posible, y escribo...
'' ¡¡¡¡NO!!!! Yo tampoco que esto se acabe Jake, es culpa de mi madre... Yo tampoco quiero que te vayas, no porfavor... Llámame, tenemos que hablar, ¡Confía en mí porfavor! ''
Y enviando... De repente un ''ERROR'' y un aviso de que no me queda saldo aparecen. ¡MIERDA! Tengo que buscarle, ¡Como sea! Son más de la una de la mañana... Aunque quiera no me quedan fuerzas... Me pongo el despertador a las 7... Y mañana le busco... dios... no puede ser... ¡NO! Y pensando, llorando, me dormí.

La historia de Elisa- Cap 5.

Julio. Un día cualquiera, en casa de Elisa cuando su família no estaba en casa...
-No lo entiendo Jake, ¿porque van todos ahora contra mí?...
-Porque para ellos eres la nueva, la acoplada... y piensan que me vas a alejar de ellos, que de todas formas, nunca me han hecho ni puto caso, soy uno más y punto...
-Pero no les he hecho nada... Joder, ¡ni que qué yo esté contigo signifique que vaya a separarte de ellos!
-Elisa, escúchame, lo han hecho siempre ¿O te crees que no hemos tenido más gente? Antes eramos 12, sí 12, como lo oyes... Pero en algunos no confiábamos, otros se enamoraron y Lidia dijo que aquí no habría novios nunca, que solo seríamos amigos, nada de novios, y mírala ahora... tan contenta con Marcos...
-Por favor Jake, júrame que tú no te separarás de mí nunca... por favor, necesito que me lo jures...
-Elisa jamás me separaré de tí, nunca, pase lo que pase, siempre estaremos juntos, tu y yo, ¿vale? Siempre... Te lo juro...
Elisa empezó a sollozar, a llorar de alegría, estaba tan convencida de que tenía al mejor chico del mundo y de que era solo para ella...
-Ey, ey pequeña, ¿Que te pasa? ¿Porque lloras? ¿Elisa?
-... lloro porque de todas las chicas a las que les podía haber tocado tenerte, me ha tocado a mi, y eso me hace tan feliz, eres increíble Jake...
-¿Entonces yo también tengo que llorar por que tengo a la mejor chica del mundo? Y pensar que te iba a dejar irte con Ezequiel... ese idiota, que probablemente solo te haría daño...
-Pero no me dejaste...
-Ya lo sé, y eso que de normal soy muy tímido, algo me dió fuerzas para conseguirte...
-Eres el mejor, el mejor sin duda alguna, el chico con el que cualquier chica sueña, eres perfecto...
-Tu también...
Besos, abrazos, caricias... Y de repente un riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiin que viene desde el comedor... Elisa se levanta a abrir la puerta, mientras Jake se queda en su cuarto, tumbado en la cama, contemplando minuciosamente cada trozo del cuarto de su chica...
-Quien coj**** será, espero que no sean mis padres, les dije que tardasen todo lo que pudiesen que estaría con unas amigas viendo una película... como me pillen con Jake me matan...
Elisa abre la puerta y nada más la abre se lleva una puñetazo en la cara y cae al suelo, inconsciente, impactada por el golpe. A Elisa no le dá tiempo ni de ver a su atacante, solo olle un '¡PUTA!' y a unas voces familiares... Elisa consigue oir, pero no vé nada, está aún impactada por el golpe...
Entre tanto, Jake mira atentamente un par de fotos que hay en la estantería, encontrando enseguida a Elisa en todas las fotos... Y olle un 'PUM' y unos gritos procedentes del salón...
Ez: ¡Joder Nicole! ¡Que solo veníamos a hablar! ¿Que has hecho? ¿Eres gilipollas? ¿Elisa? ¿Elisa estás bien?
N: Ais, te dije que no me aguantaría...
Ed: Eres tonta... ¿Sabes en el lío que nos podemos haber metido por tu culpa subnormal? Más te vale que esté bien...
Ez: Eh, tiene pulso, pero está sangrando... ¿Y si hay alguien más en casa? mejor nos larguemos... Eh, edu, vámonos...
Ed: Eso, vamos Nicole...
N: No, yo me quedo, ¡iros gallinas! Quiero cotillear un poco...
Ez: ¿Eres tonta? Pues si nos metes en líos porque te da la gana quedarte te enterarás...
N: ¡Que yo no delato memos! Ale, iros...
Ezequiel y Eduardo se van y cierran la puerta, Nicole olle una voz y se esconde donde puede...
-¿Elisa que ha pasado? ¿Elisaa?
Jake entra al comedor y al ver tumbada a Elisa en el suelo casi le dá un infarto...
-¿Elisa? Elisa joder contesta...¡Por favor!
-J...Ja...Jake...
-¡Elisa! Joder que susto me has dado ¿Que ha pasado? ven, siéntate en el sillón y me lo cuentas, voy a por un vaso de agua...
-Vale... joder, como me duele la cabeza...
-Elisa es normal, llevas un chichón, encima te sangra la naríz y la tienes amoratada... ¿Que ha pasado?
-No lo sé Jake, no lo sé, he abierto la puerta y me han pegado un puñetazo, recuerdo haber oído unas voces, pero no me acuerdo de nada más, pero sé que les conocía, te lo juro...
-Sé quienes son...Pero... ¿Que cojo***...? ¿Que hacen pegándote? Ahora mismo voy a dejarles las cosas claras...
-Jake por favor, no te vallas, por favor... tengo miedo... ¿Y si siguen aquí?
-Tienes razón... hecharé una ojeada por casa...
A Nicole le iba el corazón a mil, nunca había hecho algo así, pero esa puta no se saldría con la suya... sigilosamente se acercó a la cocina, abrió un cajón y cojió un cuchillo...
Jake estaba por la habitación de Elisa, ojeando cada milímetro de la habitación para asegurarse... De repente olle a Elisa gritar...
+ ¡AAAAAAAH! ¡JAKE!
Jake va corriendo al salón, y ahí estaba, Nicole amenazando a Elisa con un cuchillo en el cuello... Elisa lloraba, gritaba... Y Jake no podía consentirlo, no podía dejar que ella llorase, si a ella le pasase algo nunca se lo perdonaría...
-Díos mío, ¿te has vuelto loca Nicole? Suelta eso...
- ¡Esta puta nos quiere separar a todos Jake! ¿Es que no lo entiendes? Primero miraba mal a Lidia y a Marcos, luego me quiso robar a Ezequiel y ahora te quiere apartar del grupo.
-¡Eso es mentira Jake! No te creas nada de lo que dice, es mentira, porfavor, pero si tu lo sabes... por dios Jake, ayúdame...
-Cállate puta.
-Eh Nicole, no te atrevas a tocarle...
- Si no ¿qué? ¿Me vas a pegar? Pero si lo estoy haciendo por el bien del grupo...
-Dios mío, ¿pero tu te olles? ¡Suelta eso!
Nicole se debilitó un poco, y Elisa cojió el cuchillo inmediatamente... Jake fué y le dió un beso y un abrazo a Elisa, comprobando que no le había hecho nada fué a buscar una cuerda, ató a Nicole y llamo a la policia... Mientras que la policia llegaba, Jake abrazaba muy fuerte a Elisa mientras ella lloraba, estaba temblando...
- Ya está, ya pasó, díos... pero ¿Que le ha pasado? Nunca había hecho nada parecido...
-No lo sé Jake, no lo sé, pero tengo miedo... Solo quiero estar a tu lado...
-Tranquila, nunca me voy a separar de tí...
Tocan al timbre, la policia sube y habla con Elisa y con Jake, comprueban las heridas de Elisa y le recomiendan ir al hospital, por si tiene alguna contusión y para que le miren la nariz... La policía desata a Nicole y le pone unas esposas, Nicole ya estaba despierta, el policia que la esposa solo dice una cosa...
-¿Sabéis? Yo a vuestra edad no iba por ahi amenazando a gente con cuchillos, que sois unos crios... Pobrecita, le quedaba una vida por delante, y ahora la pasará en un centro de menores... Cuidaros, nos vamos y nos llevamos a esta. Anda guapa, ves al hospital a que te miren esas heridas, que creo que no son nada, pero nunca se sabe.
Y cierran la puerta de un buen portazo...
-Jake, tenemos que irnos, mis padres no tardarán en llegar y si saben todo esto me van a matar...
-Vale, pero te tengo que llevar al hospital, si no no voy a estar tranquilo...
-De acuerdo...
-Te quiero... ¿tranquila vale?
-Yo también... Si... Eso intento..